
El realizador corría con una ventaja: había un público cautivo, sediento de observar cómo era Ernesto Guevara antes de convertirse en el "Che", el líder revolucionario más carismático de la historia. Pero el desafío no era sencillo: había que mostrar la transformación del estudiante de Medicina en el ciudadano preocupado por la igualdad social... sin soslayar que todavía no era el ser relevante en que se convirtió –o terminó de convertir– después.
Así que hace unos días fue nuestra opción de renta en Blockbuster, es una película simpática desde lo narrativo, correcta desde su concepción.
Diarios redactados durante la travesía que comenzó en Buenos Aires en 1952, de donde partieron. La idea era recorrer algunas Ciudades de América del Sur como: Bariloche, Valparaíso, Santiago, Tacna, sobre las alturas del Machu Pichu, Lima y Caracas.

Sobre Chile él escribió: "El esfuerzo más importante que necesita hacerse es el de deshacerse del incomnfortable "Amigo yankee". Es en este momento especialmente una tarea inmensa, por la gran cantidad de dólares que han invertido aquí y por la forma que tienen de usar la presión económica cada vez que creen que sus intereses son amenazados."